Hoy por hoy, el marketing de influencers es una tendencia importante que aún se encuentra rodeada de muchos mitos que debemos descartar para aprovechar al máximo los alcances de este recurso que puede ser tan valioso para distintas campañas y clientes. ¿Cuántos de estos sigues creyendo?

“En una estrategia de influencia, la marca pierde el control”

En lo absoluto, incluso si el cliente decide dejar la creatividad en manos de sus embajadores, a lo largo de la cadena de preproducción (procesos editoriales, guión, dirección artística), la marca puede validar o invalidar ciertos parámetros. Una vez que se da el “go”, por otro lado, es necesario permitir que cada influencer decida el discurso y estilo de comunicación que transmita veracidad a sus seguidores.

“¡El trabajo de un influencer es hacer publicidad!”

La publicidad responde a un mecanismo completamente diferente, cuando la marca diseña su propio territorio y financia la cobertura mediática de su contenido: en ese caso, el mensaje es codificado por el propio cliente. En el marketing de influencers, es la codificación por relevos de influencia lo que optimiza el rendimiento de la campaña.

“El contenido generado por el usuario es de baja calidad y empaña la imagen de la marca”

Principalmente en las estrategias de nano-influencia, miles de contenidos son creados directamente por los consumidores. Debe entenderse que la espontaneidad de su discurso es la principal garantía de su credibilidad. De hecho, una calificación de 5/5 en más de 10,000 opiniones de clientes, por ejemplo, podría parecer sospechosa. El contenido debe permanecer natural y sincero para ser creíble.

“El nivel de la gama de productos determina el nivel de influencers necesario, el lujo solo necesita los influencers más famosos”

Es un error pensar que los micro y nano influencers estarían reservados para niveles de rango medio o simplemente para productos de consumo masivo. Es común que una marca de lujo este muy establecida y que no necesite notoriedad, sino, por el contrario, recomendaciones de los consumidores.

“¡El marketing de influencers es caro!”

El propósito de los influencers es generar vistas orgánicas. En realidad, si comparamos un dispositivo de influencia y un dispositivo de compra de medios, generalmente llegamos al mismo costo para una campaña global. Generar un compromiso orgánico con un escenario original puede costar entre 5 y 7 centavos por vista. Para generar el mismo volumen de vistas pagas, el costo total por vista será ampliamente idéntico, pero el compromiso de la comunidad con la marca será mucho menor.

Por otro lado, la compra de medios puede entonces intervenir en una estrategia de reorientación para extender la presencia de la marca entre la comunidad comprometida.

Así, mezclar los niveles de influencia le permite optimizar de manera efectiva su alcance orgánico mientras usa medios pagos para la reorientación.

Una vez aclarados estos mitos frecuentes, no queda más que aprovechar todas las ventajas que nos ofrece este modelo de marketing para aplicarlo a las campañas que así convenga.

Share This
Bitnami