Por Daniel Dehesa, Head of Gaming LATAM de Webedia, Carlos Vidal, Head of Esports LATAM de Webedia y Xataka México.

Tras el explosivo debut del Bitcoin hace unos años y la creciente popularidad del cripto en fechas recientes, era cuestión de tiempo para que la industria del videojuego adoptara estas exóticas tecnologías dentro de su ecosistema.

Y es que mientras distintos mercados están apenas explorando la forma de aprovechar el blockchain, compañías nativas del gaming ya dan pasos agigantados con una integración muy natural, pues dentro de un videojuego el concepto de bienes virtuales existe desde hace décadas. Lo interesante dentro de este contexto es que la tecnología crypto se utiliza para legitimar la compra o intercambio de productos, cosméticos, personajes o cualquier activo digital dentro del videojuego, al darle un valor monetario.

Con base en lo anterior es que surgió el fenómeno de cryptogames (o criptojuegos), una revolucionaria forma de experimentar los videojuegos la cual descentraliza la propiedad de los objetos y monedas virtuales, arrebatándola de manos de los desarrolladores y compañías de videojuegos (quienes en el esquema convencional, son dueños absolutos de todo lo que está dentro del juego, aún cuando el jugador ha pagado por skins u otros ítems), para darla de manera legítima al usuario.

 

Cómo funcionan los cryptogames


Dentro de un juego en línea con microtransacciones, tienes que pagar para adquirir algún elemento u objeto, ya sea potenciador o simplemente cosmético; pero dichas compras no tienen un alcance mayor fuera de ese espacio, así que puedes acceder a ese beneficio y sus usos únicamente cuando estás dentro del juego en cuestión.

En el caso de los cryptogames, los activos adquiridos no solamente tienen un valor dentro del juego, sino que también lo pueden tener hacia “afuera” y convertirse en un objeto coleccionable con valor genuino en el mundo real. Los productos del juego que son adquiridos (tokens), se almacenan en un monedero distribuido a través de una red criptográfica (blockchain), similar a como lo hacen Bitcoin o Ethereum, lo cual permite que los activos sean tangibles en forma monedas, que a su vez se pueden convertir en dinero real.

Más allá del valor real, que en sí mismo rompe con los esquemas tradicionales del gaming, el elemento cripto brinda flexibilidad en cuanto a las posibilidades de acceso a los bienes virtuales. Cuando el servidor de un juego en línea está apagado o en mantenimiento, los jugadores no tienen ninguna forma de acceder a sus compras, mucho menos de utilizarlas de algún modo; con el criptogaming, el jugador puede ver en todo momento sus activos, transferirlos o venderlos, dado que siempre están en una bolsa virtual de su propiedad.

 

Los elementos adquiridos se convierten en propiedad real del jugador


Lo anterior, dicho de otro modo, significa que el jugador es poseedor genuino y absoluto de las compras que hace dentro de los juegos clasificados en la categoría criptogaming. Si lo desea, el usuario puede vender sus activos virtuales, algo que es imposible en la mayoría de los juegos -con excepciones muy puntuales, como los MMO, donde existen casas de subastas- e incluso, si el criptojuego lo permite, transportar dichos objetos a otros juegos ya sea para usarlos o para intercambiarlos por criptomonedas.

Además de brindar entretenimiento, estos juegos permiten generar dinero real mientras se está en ellos, pues por cada nuevo activo que un usuario adquiere, esto aumenta de forma indirecta el valor del juego completo, lo que representa un mayor precio de sus elementos.

En esta categoría de juegos se encuentra Axie Infinity o CropBytes. En el primero, uno de los más populares hasta ahora, deberás adquirir tus Axies para pelear contra otros y mejorar sus atributos, para luego reproducirlos o venderlos, mientras que en CropBytes deberás cosechar una granja para hacer crecer tu dinero que luego puedes vender y obtener dinero real por tu esfuerzo.

 

También en los juegos criptográficos hay categorías

 

 En los cryptogames encontramos varios tipos de juegos: los que van de coleccionables donde se deben entrenar, recolectar e intercambiar animales digitales como Axie Infinity o CryptoKitties. También existen juegos de rol, donde se debe controlar a un personaje mientras se participan en combates en tiempo real donde se pueden ganar NFT y otras recompensas criptográficas. Incluso existen títulos de mundo abierto, donde se pueden comprar terrenos, personalizarlos y luego venderlos a otros.

En este tipo de juegos, cualquier activo, ya sean armaduras, terrenos o herramientas, se pueden convertir en NFT para poseerlos, venderlos o transferirlos en una cadena de bloques y brinda la posibilidad de acceder a mercados para comprar y vender productos únicos. Axie Infinity cuenta con la colección más cara de estos activos, con ventas a finales de agosto que superan los 2,000 millones de dólares.

Los juegos criptográficos son la gran alternativa para obtener ingresos

 

Para economías como Filipinas o Venezuela, este tipo de juegos representan una gran oportunidad para hacer dinero, pues las ganancias oscilan en un promedio de entre 100 y 600 dólares y se ha visto como una alternativa para generar ingresos en países con crisis económicas, donde incluso se han reportado casos de personas que abandonan sus trabajos para dedicarse totalmente a esta nueva modalidad de juegos.

En África por ejemplo, ha despertado un gran interés este tipo de economía, que algunos están recibiendo hasta una capacitación presencial o realizando comunidades para entrar a los juegos.

Sin embargo, para entrar a este tipo de juegos, se requiere un presupuesto inicial que en ocasiones no es fácil de solventar, pues dependiendo del título se necesitan adquirir los activos para comenzar a jugar y estos pueden tener un costo restrictivo. Dependiendo de la cotización de la moneda, puede llegar a ser entre 600 y 1,000 dólares.

También es popular el modelo de “beca”, que permite entrar a estos juegos sin pagar. Este modelo hace uso de personas que prefiere compartir parte de sus recursos con otros para que estos puedan iniciar en el título y, las ganancias que estos obtengan, se reparten entre el becario (el que otorga el recurso) y el becado (el que es beneficiado), con una recompensa para ambos.

En Axie Infinity se han registrado ventas de un solo Axie hasta por 892,000 dólares, lo equivalente a 300 ether (la criptomoneda dentro del juego, basada en Ethereum). Otros juegos que funcionan bajo este sistema son: La caja de arena, Los Seis Dragones, MegaCryptoPolis3D, Plants vs Undead, Binamon o Monsta Infinite.

El éxito y popularidad de Axie Infinity es apenas un ejemplo de las incontables iniciativas que están surgiendo en la industria del gaming durante meses recientes y, basta decir que gigantes de la industria como PlayStation o Epic Games están invirtiendo (de manera acumulada) más de 1,000 millones de dólares, para comprender que el criptogaming va a pasar de fenómeno a un componente formal de la industria y que podría transformar por completo muchos de los convencionalismos del gaming.

Lo interesante de esta fuerza transformadora es que también dará nuevas oportunidades para las marcas de interactuar con los jugadores, pues se convierte en un escenario ideal para que, a manera de NFT, una réplica de los productos reales esté disponible dentro de los juegos más populares algo que, de hecho, ya lleva sucediendo desde hace algunos años en juegos como Fortnite y League of Legends.

 

Posibilidades inciertas e ilimitadas para la industria


No está de más decir que las posibilidades del criptogaming son tales, que la industria de los videojuegos podría transformarse de manera radical, tanto en la forma como se monetizan los juegos, como en los esquemas de jugabilidad e interacción que se ofrecen para los jugadores. Pero al margen de esta prometedora e incierta evolución, es un hecho que las industrias ajenas al gaming podrían beneficiarse de este nuevo ecosistema, pues sus productos, sean de consumo, herramientas o servicios, tienen la posibilidad de tener una presencia de auténtico valor dentro de los videojuegos; la vestimenta de una marca deportiva en Fortnite dejaría de ser un simple skin, para convertirse en ropa “real” que se puede llevar a otros juegos.

Algunos influencers, de hecho, ya están comenzando a mirar las oportunidades del cryptogaming para intentar sacarle provecho, no sólo al ser partícipes de la comunicación que se hace a los juegos de este tipo (o buscar generar sus propias ganancias directas, al invertir en los juegos), sino al experimentar con el NFT. Para la estrategia de una celebridad, sea de gaming o cualquier otra temática, tiene mucho sentido ceder la propiedad de sus contenidos o acciones digitales, para satisfacer la necesidad de pertenencia de sus audiencias y, a la vez, crecer el engagement hasta niveles sin precedentes. Un ejemplo concreto es el de talentos como On Chain Gaming o Satoshi Aoki, quienes están explorando la venta de “propiedad” de sus videos a gente de la audiencia, tanto para compartir el revenue generado en YouTube por dicha publicación, como ofrecer al comprador el privilegio de decir que el contenido es “suyo” y no del creador.

Por supuesto, el criptogaming está en una etapa tan primigenia que el futuro es difícil de predecir y el verdadero valor para una marca no endémica, aún es incierto. Por ello es fundamental mantenerse atento del progreso de este ecosistema y dar pasos firmes, pero bien informados con ayuda de partners que posean amplios conocimientos del gaming como industria y del criptogaming como plataforma. Organizaciones como Gaming Corps, se están encargando de crear y distribuir criptojuegos en América Latina (con primeros títulos como Clumsy Witch, Angry Elf y Undead Vikings) para expandir el repertorio de opciones y tipos de juego en este rubro, mientras que Webedia a nivel internacional se está involucrando con el desarrollo y ejecución de proyectos que aprovechan los criptojuegos ya existentes, para construir oportunidades 360 de alcanzar a las audiencias por medio de influencers y sitios web especializados en gaming.

 

CONTACTOS:
Daniel Dehesa – Director Editorial de 3DJuegos LATAM y Head of Gaming de Webedia LATAM

daniel.dehesa@webedia-group.com

Carlos Vidal – Head of Esports Webedia LATAM

carlos.vidal@webedia-group.com

Rodrigo Garrido – Director Editorial de Xataka México

rodrigo.garrido@webedia-group.com

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